En Camagüey: Jorge Bolet 1940s
- May 14
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Jorge Bolet se presentó en varias ocasiones en pueblos fuera de La Habana, bajo los auspicios de Pro Arte Musical. (Me encantaría saber detalles de sus conciertos en Cuba; pueden dejar un mensaje en la página de Contacto). Aquí les comparto una anécdota sobre una presentación en Camagüey.
Nacido en el antiguo ingenio azucarero Francisco, en Cuba, cuando Gerardo Machado inició su primer mandato (1928), Manuel Reguera Saumell estudió Arquitectura en la Universidad de La Habana, trabajó en el Plan Director de La Habana como urbanista, escribió obras de teatro de gran éxito y hace más de medio siglo dejó Cuba para ir a Barcelona, la tierra de sus ancestros paternos, donde ya había vivido de niño.
Su novela La noche era tan joven y nosotros tan hermosos es probablemente uno de los libros más reveladores de los años previos al triunfo de la Revolución de 1959, con una intriga en la que el ingrediente homoerótico (el cambio de orientación sexual de uno de los personajes) lo convierte en un narrador perspicaz en este terreno.
—A los 14 años [¿a mediados de los 1940?] me internaron en Camagüey para estudiar en los Escolapios de esta ciudad. Fueron cinco años de encierro en los que el único contacto con el mundo exterior eran las misas en la hermosa iglesia neogótica del internado. Entonces pasaba los fines de semana más aburridos del mundo en casa de mis padres en Francisco. No recuerdo nada especial de aquel plantel de curas. Todo era estúpidamente normal. El único un poco diferente era el padre Ullastres, que impartía música y se había dado cuenta de que yo era un poco diferente de mis compañeros de plantel, casi todos guajiros catetos, enviados por sus familias adineradas a estudiar en aquel instituto.
El único alumno que sabía que Beethoven no era un jugador del equipo Almendares era yo. Por eso el padre Ullastres me llevaba al Teatro Principal y en ese mismo sitio me presentó al gran Jorge Bolet después de haber interpretado a Chopin durante un concierto inolvidable. Los Escolapios se caracterizaba por tener un equipo de baloncesto muy bueno, pero a mí no me interesaba el deporte. Es más, cada año teníamos que hacer un espectáculo en un estadio, que llamaban field-day, y había que practicar ejercicios de calistenia para aquel aburrido show. Mi interés era tan escaso que siempre me equivocaba de movimiento.
De una entrevista en enero de 2022, año en que falleció el autor (Diario Las Americas, 21 de enero de 2022)