¡Pum!
- May 3
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En la Ciudad de México (Palacio de Bellas Artes), el 12 de noviembre de 1978, «el pianista cubano-estadounidense iba a actuar como solista en el Tercer Concierto de Rachmaninoff con la Filarmónica y el director polaco Andrzej Markowski, con quien —por cierto— Jorge había actuado en Polonia en 1961». Jorge insistió en tocar el nuevo piano Baldwin del Conservatorio, por lo que el gran instrumento fue sacado del recinto a pesar de la reticencia del director Armando Montiel Olvera. Pues bien, cuando el nuevo Baldwin fue colocado en medio del escenario, debido a una cierta pendiente hacia el foso de los músicos, el piano comenzó a deslizarse y acabó en dicho foso, hecho pedazos. El público abandonó la sala sin escuchar la obra final (Shostakovich). Nadie se ponía de acuerdo sobre quién era el responsable, pero el INBA se verá obligado a reemplazar un instrumento que costó cerca de un millón de pesos.